Batalla del monte Graupius concentra el asunto central de esta investigación. Batalla del monte Graupius: Roma contra los caledonios. Contexto, protagonistas, fuentes y consecuencias explicados con rigor y sin tópicos..
La reconstrucción atiende a cronología, fuentes y contexto. Las cifras o interpretaciones discutidas no se presentan como certezas absolutas.
Qué es Batalla del monte Graupius y por qué importa
La Batalla del monte Graupius; Desde el 26 de agosto del año 55 a. C., en que César desembarcó con sus tropas en la isla hoy llamada Gran Bretaña y que en la Antigüedad era conocida como Britania se dio inicio a un lento pero constante proceso expansivo del poder político y militar de Roma en la isla, que tuvo sin embargo algunos momentos de retroceso.
Antes de dicho nuevo paso hacia el norte, se procedió a la construcción de una calzada, que permitiría el adecuado contacto con la retaguardia romana, asegurando la posibilidad de recibir refuerzos y suministros. Esa fue una de las misiones del nuevo gobernador romano, Cneo Julio Agrícola, que sustituía a Sexto Julio Frontino, junto con la de ampliar el territorio sometido a control del Imperio romano.
Iniciado el avance, que contaba con el apoyo de la flota de guerra romana, las tropas de Agrícola penetraron de nuevo en territorio de los pictos, haciendo avanzar a la infantería romana acompañada de sus auxiliares britanos, con la clara intención de hacer alarde de su potencia militar, hasta hallar un fuerte ejército picto desplegado en defensa de un lugar que Tácito denomina mons Graupius, y que la historiografía no ha podido identificar con seguridad. A lo largo de la campaña, las legiones vieron cómo, de forma sistemática, los pictos eludían los enfrentamientos directos con las tropas, ya que eran conscientes de su inferioridad en términos militares. Sin embargo, en esta ocasión los caledonios se vieron forzados a entablar batalla, ante la amenaza de quedar aislados de sus propias fuentes de aprovisionamiento, a pesar de que disponían en sus almacenes alejados de los recursos suficientes. Del relato de Tácito se desprende que, en la manera que era habitual entre los celtas y otros pueblos antiguos, los pictos combatían acompañados de sus familias, lo que incrementaba la carga sobre sus recursos.
Viendo el despliegue caledonio, y temiendo un asalto frontal a la vez que un envolvimiento por sus alas, habida cuenta de la superioridad numérica de sus enemigos, Agrícola tomó la decisión de extender sus líneas para dificultar su envolvimiento, asumiendo el riesgo calculado de debilitar su frente defensivo.
Contexto histórico y protagonistas
Las primeras campañas de César, en los años 55 y 54 a. C. tuvieron lugar en el extremo más meridional de la isla, contra Casivellauno, pero su objetivo era únicamente evitar el apoyo de los habitantes de las islas a las tribus celtas con las que César se estaba enfrentando en la guerra de las Galias. Por este motivo, se contentó, acuciado además por su enfrentamiento con Pompeyo y los optimates, con exigir el pago de tributos y un juramento de fidelidad a Roma.
Agrícola optó inicialmente por suprimir la posible amenaza para su flanco izquierdo que podía suponer la tribu de los ordovicos, asentada al norte del actual País de Gales e insumisa ante el poder de Roma. Posteriormente, a lo largo de un total de seis campañas de carácter anual, consolidó el control sobre el norte de la actual Inglaterra, llegando a consolidar una línea dotada de fortificaciones defensivas tan al norte como el Firth of Forth, ya en el interior de Escocia. Adicionalmente, ante la posibilidad de un desembarco de las tribus de Hibernia (la actual Irlanda) se establecieron puestos defensivos a lo largo de la costa oeste de Britania, frente a las costas irlandesas.
En cualquier caso, siguiendo a Tácito, podemos suponer que el ejército romano rondaba la cifra de 20 000 combatientes, entre legionarios romanos y tropas auxiliares (en su mayor parte britanas), mientras que la masa combatiente caledonia puede estimarse en unos 30 000 combatientes. La Batalla
En las primeras fases de la batalla, se produjo un intercambio de disparos de lanzas (el pilum para los legionarios) y flechas, sin descartar el lanzamiento de piedras por parte de los caledonios, que provocó pocos efectos en ambas partes.
Fuentes, evidencias y puntos discutidos
No es sino hasta el siglo I de nuestra era, concretamente el año 43, cuando el emperador Claudio, inmerso en una ampliación de los dominios del Imperio, ordenó a un Ejército romano formado por cuatro legiones al mando de Aulo Plaucio la conquista y sumisión de la isla. Esta acción abrió paso a una larga y sangrienta campaña, con constantes luchas con Cimbelino y sus hijos Caractaco y Tugodumno, que lideraron una confederación de tribus britanas con capital en Camolodunum, la actual ciudad inglesa de Colchester. Hasta el año 49, con la entrega de Caractaco a los romanos por la reina de los brigantes, Cartimandua, no se alcanzó una precaria situación de equilibrio.
De este modo, durante su sexta campaña, en el año 83, las legiones de Agrícola entraron en contacto con los caledonios o pictos, que reaccionaron asaltando el campamento que había construido en su territorio la IX Legión romana, la Legio IX Hispana. A pesar de que los caledonios fueron rechazados, estaba claro que no iban a aceptar fácilmente la sumisión a Roma, con lo que Agrícola planificó para el año 84 una campaña contra ellos.
Cneo Julio Agrícola colocó en el centro de su dispositivo a unos 8000 soldados auxiliares de infantería, ocupando una ladera montañosa, protegidos en sus alas por unos 3000 auxiliares de caballería, a la vez que mantenía a las tropas legionarias (la Legio XX Valeria Victrix) como reserva, junto a los muros del campamento fortificado. Al frente de sus líneas había una red de zanjas, para protegerlas de los caledonios.
Agrícola reforzó entonces sus primeras líneas con cinco Cohors quinquagenaria peditata formadas por auxiliares batavios y tungrios, a los que dio orden de tomar contacto con los pictos, haciendo uso de su superioridad en cuanto a armamento, llegando a la lucha cuerpo a cuerpo, para así poder golpear en el rostro a sus enemigos con el borde de sus escudos, ya que las heridas en la cara eran particularmente temidas por los guerreros pictos de la época.
Interpretación, influencia y legado
Nuevamente se desencadenó la lucha en el año 61, con la rebelión de Boadicea, reina de los icenos, que recibió apoyo de numerosas tribus y que llegó a conquistar la colonia romana de Londinium, poniendo en muy serios aprietos al procónsul romano Cayo Suetonio Paulino. Fue la ocasión en que los britanos tuvieron más próxima la posibilidad de arrojar a los romanos de la isla. Sin embargo, con la derrota de la rebelión y la sumisión de la mitad sur de la isla de Britania (la mayor parte de la actual Inglaterra), se abría paso a un nuevo avance hacia el norte y el oeste (básicamente los actuales país de Gales y Escocia).
La campaña incluyó una exploración de las costas al norte de la isla, con el fin de confirmar que se trataba de una isla y de que no se unía a Europa, y su finalidad era la pacificación definitiva de la isla, lo que permitiría una posible futura conquista de Hibernia y la liberación así de parte de los recursos militares, que ya empezaban a ser necesarios en la línea del río Rin, frente a los germanos.
Por su parte, Calgaco dispuso a los guerreros pictos en otra ladera al frente, en posición más elevada, con la caballería más abajo y la infantería desplegada detrás.
Cuando las primeras líneas pictas iniciaron un repliegue, Calgaco envió al combate a su caballería y a sus carros, en los que combatía la nobleza caledonia. Sin embargo, la caballería romana logró ahuyentar a los atacantes, que se vieron además entorpecidos por la fragosidad del terreno y por la red de zanjas y defensas romanas, hasta el punto de que el ímpetu de su carga quedó completamente aniquilado.
Preguntas frecuentes sobre Batalla del monte Graupius
¿Cuál es la clave para entender Batalla del monte Graupius?
Batalla del monte Graupius: Contexto, protagonistas, fuentes y consecuencias explicados con rigor y sin tópicos..
¿Todo lo que se cuenta está documentado?
La reconstrucción atiende a cronología, fuentes y contexto. Las cifras o interpretaciones discutidas no se presentan como certezas absolutas.




