Caballería europea concentra el asunto central de esta investigación. Caballería europea: ideales, guerra y mito medieval. Contexto, protagonistas, fuentes y consecuencias explicados con rigor y sin tópicos..
La reconstrucción atiende a cronología, fuentes y contexto. Las cifras o interpretaciones discutidas no se presentan como certezas absolutas.
Qué es Caballería europea y por qué importa
La sangrienta derrota de la nobleza francesa a caballo asaeteada por los arqueros ingleses plebeyos en la batalla de Agincourt (1415) simbolizó el fin a la época dorada de la caballería. El arma de caballería se dio en todas las civilizaciones desde la Edad Antigua, en la Antigua Roma existía la clase social de los équites ("caballeros"), y entre los pueblos germánicos se daban denominaciones genéricas equivalentes a las de armar caballero y velar armas para referirse a la ceremonia de investir de armas a los jóvenes guerreros. Pero, al contrario que esos precedentes, el concepto medieval de caballero es de creación eclesiástica, tiene como función ideológica elevar a la nobleza a la altura del ideal cristiano (miles Christi o "caballero cristiano"), y no aparece hasta el siglo XI.
La institución de la caballería medieval está ligada a la historia de los guerreros a caballo en el reino de Francia que surge de la descomposición del Imperio carolingio (Francia occidentalis). A finales del siglo X los caballeros se habían convertido en el cuerpo militar más importante, frente a la infantería común, acumulando un creciente poder político. El ejercicio del poder por los caballeros fue posible porque solamente ellos poseían el necesario entrenamiento militar y la suficiente riqueza para mantener las armas y los caballos necesarios para poder desarrollar su forma típica de combate. La diferenciación social basada inicialmente en la habilidad y destreza de los propios caballeros desembocó en un sentido de clase caballeresca, orgullosa de su conducta y valores marciales y desdeñosa hacia otros segmentos no armados de la sociedad: los clérigos y los campesinos.
El auge de la caballería tuvo lugar en Francia hacia los siglos XII o XIII, en la misma época que los relatos artúricos, pero se desarrolló y tomó forma en un contexto europeo. En los primeros relatos (Cantar de Roldán) la caballería o caballerosidad se identifica con la acción valerosa en el campo de batalla. Sin embargo, a partir del siglo XII ésta se entiende como un código social, moral y religioso de conducta caballeresca, haciendo hincapié en las virtudes de coraje, honor y servicio. El código de la caballería:
Contexto histórico y protagonistas
El caballero (designado en la época con la palabra francesa chevalier o la latina milites) era un guerrero a caballo de la cristiandad latina (la Europa occidental medieval, que se había definido en torno al Imperio carolingio) que servía al rey o a otro señor feudal como contrapartida por la tenencia de un dominio territorial o por dinero (como tropa mercenaria, lo que en las ciudades italianas denominaban condottiero). La participación de los caballeros en las Cruzadas originó la creación, en Tierra Santa, de las denominadas órdenes militares; y posteriormente, en Europa, de las denominadas órdenes de caballería.
Los caballeros nacieron de la necesidad de defender los dominios feudales (nobiliarios o eclesiásticos, ambos vinculados en las mismas familias) contra toda clase de enemigos, incluyendo los pillajes y rapiñas y los salteadores de caminos. De esta forma, la caballería fue un ejército coercitivo. Los caballeros defendían los intereses de aquellos de quienes dependían, es decir, de los señores que les mantenían; lo que entre otras cosas suponía garantizar el cobro de las cargas impuestas a los campesinos.
Se comprometían a defender a los mas débiles, ser cortés con todas las mujeres, ser leal a su rey, y servir a Dios en todo momento. De los caballeros se esperaba humildad ante los demás, especialmente frente a sus superiores. Se esperaba también que no “hablara demasiado”.
Fuentes, evidencias y puntos discutidos
La trayectoria vital de un caballero era, por lo general, la de un hombre de noble cuna que, habiendo servido en su primera juventud como paje y escudero, era luego ceremonialmente ascendido por sus superiores al rango de caballero. Durante la ceremonia el aspirante solía prestar juramento de ser valiente, leal y cortés, así como proteger a los indefensos; lo que se denominaba el código de caballería. Convertido en ideal caballeresco (el del "caballero andante"), fue un importante componente de la ideología justificativa de la función de la nobleza en la sociedad estamental, y se expresó en la denominada literatura caballeresca (cantares de gesta, poesía trovadoresca, romancero, materia de Francia, materia de Bretaña, materia de Roma, libros de caballerías, novela caballeresca) y en todo tipo de obras de arte. Al principio, no había hombre por nacimiento mejor que los demás, pues todos descendían de un mismo padre y madre. Pero cuando la envidia y la codicia se apoderaron del mundo y el poder se impuso sobre el derecho, ciertos hombres fueron señalados como garantizadores y defensores de los pobres y los humildes. Lanzarote del Lago, libro del ciclo de la Vulgata.
Así como en los origen de los caballeros predominaba el espíritu guerrero, en los primeros relatos artúricos se daba mayor énfasis al valor militar, a los hechos de guerra y a las descripciones de las batallas. La iglesia procuró moderar los excesos bélicos con instituciones como la tregua de Dios y encauzó el apetito de combate de los milites hacia objetivos más acordes con el espíritu cristiano: la lucha contra las injusticias y la lucha contra los infieles. La incorporación de las tradiciones violentas de la caballería en el seno de la propia iglesia permitió que clérigos fueran célebres narradores artúricos, como es el caso de Robert de Boron, a finales del siglo XII.
En otras palabras, no se gloríe o tenga actitudes soberbias. El código de la caballería exigía que un caballero tenga misericordia de un enemigo vencido. Sin embargo, el hecho mismo de que los caballeros se formaron como hombres de guerra, muchas veces no se cumplía este código.
Interpretación, influencia y legado
Se ha identificado la evolución de la caballería en distintas épocas: el esplendor de la "caballería heroica" (en la plena Edad Media, la de los cruzados y los reyes santos -San Luis, San Fernando, San Ladislao, San Esteban), el ocaso de la "caballería galante" (en el "otoño de la Edad Media", más preocupada del amor cortés y los torneos y menos austera) (cuando, perdida la función militar en favor del ejército moderno de la monarquía autoritaria, la figura del caballero pasó a ser incluso ridiculizada -como en Don Quijote-). Las reconstrucciones historicistas en la Edad Contemporánea asociaron el comportamiento caballeresco al ideal romántico (Ivanhoe, de Walter Scott); mientras que se revitalizó alguno de los aspectos más truculentos asociados al "honor" (el duelo), o se aplicó a los nuevos deportes alguno de los más aspectos de su moralidad (el fair play). Se llegaron a redactar incluso códigos caballerescos, como el que se expresaba en "los diez mandamientos de la caballería"
Dentro de esta estructura feudal, los caballeros mantenían un feudo que un señor les había concedido, a cambio de rendirle homenaje y prestarle servicio con las armas. A su vez este señor podía ser vasallo de otro señor más poderoso, o el caballero ser servido por otros caballeros de inferior rango. Con el paso del tiempo eran muchos los milites, a veces de baja extracción social, que querían convertirse en caballeros, por lo que se impuso una prueba selectiva, que acabó por tomar la forma de un rito de iniciación, bendecido por la Iglesia, llamado espaldarazo o palmada. Como su nombre indica, el rito consistía en el golpe solemne dado al principiante por su padrino o caballero que le había instruido y le introducía en la Caballería. El prestigio que adquirió la citada ceremonia y el carácter sagrado que le confirió la Iglesia, provocó que muchos nobles de nacimiento se hicieran armar caballeros. Con el tiempo, hacia el siglo XIII, nobleza y caballería acabaron confundiéndose, aunque en general los nobles eran los responsables de mantener la paz debido a su asunción de autoridad real, y a veces a un especial carisma basado en su descendencia de héroes o santos, mientras que los caballeros eran sus auxiliares, sin un linaje distinguido.
Este código de caballería no se extendía a los campesinos. Por “débil” se interpreta generalmente como “las mujeres nobles y los niños“. Eran a menudo brutal con la gente común. A veces puede incluso violaban a mujeres jóvenes, campesinas sin temor a represalias, porque todos ellos formaban parte de la clase alta. E1 ideal caballeresco se atenía a normas y estas llevaron a que se formularan distintos decálogos que las resumían. El famoso historiador francés Leén Gautier, sobre la base de fuentes medievales, reprodujo uno en su libro La caballería, publicado en 1895, que podría considerarse una síntesis de los conocidos. – Mandamientos de la caballería:
Preguntas frecuentes sobre Caballería europea
¿Cuál es la clave para entender Caballería europea?
Caballería europea: Contexto, protagonistas, fuentes y consecuencias explicados con rigor y sin tópicos..
¿Todo lo que se cuenta está documentado?
La reconstrucción atiende a cronología, fuentes y contexto. Las cifras o interpretaciones discutidas no se presentan como certezas absolutas.




