Pretorianos, Los guardianes del emperador concentra el asunto central de esta investigación. Pretorianos, Los guardianes del emperador. Contexto, protagonistas, fuentes y consecuencias explicados con rigor y sin tópicos..
La reconstrucción atiende a cronología, fuentes y contexto. Las cifras o interpretaciones discutidas no se presentan como certezas absolutas.
Qué es Pretorianos, Los guardianes del emperador y por qué importa
La guardia pretoriana fue fundada por Augusto en 27 o 26 a.C. En principio se crearon nueve cohortes, aunque su número fluctuó hasta que a finales del siglo I d.C. se estableció en diez. Cada cohorte contaba con unos 480 hombres más un complemento de alrededor de cien jinetes llamados equites pretoriani. Se cree que en la primera mitad del siglo II d.C. se aumentó a mil el número de efectivos por cohorte. Al mando de la guardia pretoriana había normalmente dos prefectos del pretorio, que debían ser militares experimentados pertenecientes al orden de los caballeros, la clase adinerada que ocupaba importantes cargos en la administración y el ejército.
La guardia pretoriana (en latín, praetoriani) era un cuerpo militar que servía de escolta y protección a los emperadores romanos. Antes de los emperadores, esta escolta era usada por los líderes militares aún desde los días de la familia de los Escipiones alrededor del año 275 a. C. Los miembros de la guardia pretoriana estaban entre las más diestras y célebres fuerzas militares de la historia antigua.
La primera guardia fue muy distinta a la guardia de los tiempos posteriores, la cual incluso llegó a asesinar emperadores. Aunque César Augusto comprendió la necesidad de tener guardaespaldas en el caos que era Roma, tuvo mucha precaución al preservar los ideales de la República. Augusto solamente permitió que se formaran nueve grupos de guardias. Originalmente contaban con 500 hombres cada uno pero finalmente permitió hasta 1000, y solamente tres de estas divisiones se encontraban en estado activo dentro de la capital del imperio. También se creó una unidad reducida de caballería, y cada escuadrón llamado turma contaba con treinta hombres. La mayoría de los integrantes de esta primera guardia patrullaban el palacio y los edificios más importantes, mientras que otras divisiones estaban posicionadas en los pueblos que rodeaban Roma; se ha determinado que estas unidades eran demasiado pequeñas como para ser una amenaza para el imperio. Cuando dos prefectos pretorianos, Quinto Ostorio Escápula y Publio Salvio Apro, ascendieron al poder en el año 2 a. C., se conservaron las mismas figuras en los números de divisiones, pero se mejoró el mando y la organización de tales.
Aunque la guardia contaba con el poder de matar al césar, sus funciones no incluían ningún papeleo administrativo, a diferencia del personal del palacio, el senado y la burocracia romana. En muchas ocasiones, las barbaries de la guardia fueron castigadas severamente por el emperador. En el año 193, Didio Juliano le compró el imperio a la guardia por una vasta cantidad de dinero luego de que la guardia lo subastara al mejor postor. Ese mismo año, Septimio Severo marchó a Roma y se deshizo de los pretorianos ya existentes para que fuesen reemplazados por miembros de sus propias legiones panonias. En el año 69, Tito Flavio Vespasiano ya había sentado bases para este tipo de hecho: se deshizo de un gran número de guardias cuando llegó al trono después de que Vitelio ya hubiese eliminado a varios de ellos. Como otra medida de seguridad, Vespasiano nombró a Tito Flavio Sabino Vespasiano, su hijo, como el prefecto del pretoriano. La turba romana luchó en varias ocasiones contra los pretorianos, como fue el caso durante el reinado de Maximino el Tracio.
Contexto histórico y protagonistas
El término pretoriano tiene su origen en la tienda de campaña del general o praetor de un ejército romano llamada praetorium. La primera noticia convenientemente documentada que hay es la del año 146 a. C. en que Publio Cornelio Escipión Emiliano marcha hacia Numancia con su impresionante ejército y una cohorte formada por 500 amigos que formaban su escolta personal, puesto que acampaban junto al pretorio, recibieron el nombre de «guardia pretoriana».
Los soldados de las cohortes pretorianas recibían doble paga y gozaban de numerosos privilegios. Cada miembro, al abandonar la cohorte, recibía 20 000 sestercios después de 16 años de servicios. Por sus salarios y sus privilegios, los guardias pretorianos formaban la élite del ejército romano. De ellos dependía la seguridad personal de los emperadores, a los que proclamaban y deponían a su antojo
Cuando César Augusto falleció el 19 de agosto del año 14, el periodo de calma entre los pretorianos finalizó y a partir de ese momento comenzaron a usar su fuerza militar para ejercer presión sobre las políticas del imperio. Augusto fue el único emperador que gozó de la lealtad total de los pretorianos. Después de la muerte de Augusto, los pretorianos actuaron según sus intereses personales. Lucio Elio Sejano, un prefecto ambicioso, movió la base de la guardia a los cuarteles de Roma. En el año 23, Sejano logró convencer a Tiberio para que construyera los Castra Praetoria (el campamento de los pretorianos) justo en las afueras de Roma. Uno de los grupos de la guardia mantendría un puesto permanente como guardia del palacio imperial. Desde ese punto de la historia en adelante, la guardia estaría bajo el control del César, pero la guardia también obtuvo un buen grado de poder sobre el mismo. En el año 31, Tiberio tuvo que enviar a su guardia personal, la cohors praetoria, en contra de aquellos ciudadanos y soldados que apoyaban a Sejano. Aunque la guardia le fue fiel a un Tiberio que se encontraba muy envejecido, el poder político de la misma dejó de ser un secreto.
En 271 Aureliano viajó al este, a Palmira en Siria, junto con sus legionarios, pretorianos y su caballería. Los palmirenses fueron derrotados fácilmente, pero este hecho cambió el modo en el que los pretorianos eran vistos. Diocleciano y sus colegas crearon el sacer comitatus (escoltas del emperador en el campo de batalla) que incluía a unidades regulares que trabajaban bajo una estructura pretoriana, pero de una manera menos formal y contando con más unidades. El final y el legado
Fuentes, evidencias y puntos discutidos
Muchos de los generales romanos tenían la costumbre de escoger entre las filas una fuerza privada de soldados para servir como escoltas (guardias) de la tienda o de la persona del general, y consistía en una infantería y una caballería. Durante las guerras civiles aumentó el número de los soldados que integraban la guardia pretoriana.
Tiberio fue en gran medida el impulsor de la Guardia Pretoriana, gracias en parte al Castra Praetoria y al Prefecto del Pretorio más famoso: Sejano.
En las campañas militares, los pretorianos mantenían las mismas formaciones que el ejército romano. Ya en el año 68 se les empezó a enviar al campo de batalla y lograron destacarse en la batalla de Bedriacum bajo el mando de Otón. Los líderes Domiciano y Trajano mandaron a la guardia a que luchara en las guerras que tuvieron lugar en Dacia y Mesopotamia, mientras que Marco Aurelio los utilizó para su campaña del Danubio. Durante el siglo III los pretorianos asistieron a los emperadores en sus diversas
Interpretación, influencia y legado
Con el pasar del tiempo, esta unidad (cohorte) se llegó a conocer como la cohors praetoria y varias figuras notables incluyendo Julio César, Marco Antonio y César Augusto tuvieron una. Julio César se dio cuenta que se necesitaba una unidad más peligrosa que las demás en el campo como la Legión X Equestris (o Legio X Gemina). Cuando Augusto se convirtió en el primer gobernante del imperio en el 27 a. C., decidió que tal formación era útil no solamente en guerra, sino también en política. Así, de las filas de las legiones de todas las provincias, Augusto reclutó a la guardia pretoriana. El campo ocupado por esta tropa se llamó castra praetoria (campamento pretoriano) y su comandante, designado por Augusto, prefecto del pretorio. Este cargo, puramente militar, no tuvo al principio gran importancia, pero la adquirió en la época de Tiberio. Los prefectos del pretorio se convirtieron poco a poco en primeros ministros del emperador. En un principio, había dos prefectos del pretorio.
El signo zodiacal de Tiberio era Scorpio y la Guardia Pretoriana adoptó el símbolo del Escorpión como suyo. Los uniformes eran variados, en el "pomerium" no se podía ir uniformado, por lo que solían ir con túnicas, las caligulae y una gladius. Su uniforme de campaña era similar al de un legionario salvo por los símbolos utilizados, por el scutum republicano y por la famosa túnica escarlata. En ceremonias usaban otro tipo de vestimentas más ricas y adornadas, siempre presentes la túnica escarlata. El Origen
Luego de que muriera Sejano, como parte del donativum (regalo imperial) que Tiberio había prometido, la guardia comenzó a jugar un papel más ambicioso y sangriento dentro del imperio. La guardia se convirtió en una fuerza sobornable que —por la suma adecuada de dinero o por pura voluntad— estaba dispuesta a asesinar al césar. La guardia incluso llegó a ser una amenaza para sus mismos prefectos y para el mismo pueblo romano. En el 41, Calígula fue asesinado en un complot orquestado por ciertos senadores y miembros de la guardia. Los pretorianos ayudaron a que Claudio tomara el puesto de emperador y retaron a que el senado se opusiera a su decisión.
Preguntas frecuentes sobre Pretorianos, Los guardianes del emperador
¿Cuál es la clave para entender Pretorianos, Los guardianes del emperador?
Pretorianos, Los guardianes del emperador: Contexto, protagonistas, fuentes y consecuencias explicados con rigor y sin tópicos..
¿Todo lo que se cuenta está documentado?
La reconstrucción atiende a cronología, fuentes y contexto. Las cifras o interpretaciones discutidas no se presentan como certezas absolutas.




