terribles tiempos del emperador Honorio concentra el asunto central de esta investigación. Los terribles tiempos del emperador Honorio. Contexto, protagonistas, fuentes y consecuencias explicados con rigor y sin tópicos..
La reconstrucción atiende a cronología, fuentes y contexto. Las cifras o interpretaciones discutidas no se presentan como certezas absolutas.
Qué es terribles tiempos del emperador Honorio y por qué importa
El gobierno de Honorio durante 30 años podría catalogarse como de absoluta ineptitud, Honorio nunca fue un gobernante capacitado o audaz, era altamente influenciable por su consejo, que fue en gran medida responsable de las muertes de Estilicón y su hijo y de la rebelión de los bárbaros foederati.
La victoria visigoda provocó un daño emocional mayor que el daño real que sufrió la ciudad, originando una enorme conmoción en la época cuyos ecos resonaron desde Britania hasta Jerusalén, (san Jerónimo escribió: In una urbe totus orbis interiit; "en una ciudad perece el universo entero") e inspiraron a San Agustín para escribir su obra magna La ciudad de Dios.
Cuando murió Teodosio (17 de enero de 395) se respetó su voluntad de dividir el gobierno del Imperio entre sus dos hijos: a Arcadio le correspondió la mitad oriental y a Honorio la mitad occidental. Desde el punto de vista formal esta división era puramente administrativa ya que no constituía una novedad en la historia de Roma, ya que se mantenía la unidad del Imperio; sin embargo, constituyó un acontecimiento de la mayor importancia, ya que a partir de ese momento ningún otro emperador reinó simultáneamente sobre las mitades occidental y oriental del Imperio.
En el 397 el comes Africae Gildo se rebeló, pero la revuelta fue sofocada un año más tarde (31 de julio de 398).
Contexto histórico y protagonistas
Durante su mandato se produjo la ejecución del único general que hacía frente a los bárbaros que invadían de manera constante el territorio romano, Estilicón, probablemente por consejo de sus cortesanos; también se produjo el levantamiento de los bárbaros foederati que servían en el ejército romano, lo que tuvo como consecuencia que los bárbaros se pasaran al lado de Alarico, el cual tomó Roma tras tres asedios sobre la ciudad, y con Honorio refugiado en la ciudad de Rávena y sin que nadie pudiera hacer frente a Alarico. Este finalmente tomó la ciudad, lo que fue un golpe devastador al ya de por sí moribundo Imperio romano de Occidente. Durante su gobierno se establecerían más tribus bárbaras dentro de las fronteras del imperio, la mayoría a causa de pactos y tratados que se firmaban para evitar que los bárbaros atacaran el corazón del imperio o saquearan las ciudades a placer. Saqueo de Roma
Al respecto, el historiador bizantino Procopio recogió la siguiente anécdota (probablemente falsa según Gibbon): Uno de sus eunucos se acercó y le dijo que Roma había perecido. Visiblemente impresionado el emperador gritó: "Y sin embargo, ha comido de mi mano hace unos instantes!" Porque él tenía una gallina muy grande, su favorita, llamada Roma. El eunuco comprendió la confusión y le dijo que era la ciudad de Roma la que había perecido a manos de Alarico. El emperador, con un suspiro de alivio, respondió rápidamente: "Pero yo, mi buen amigo, pensé que era mi gallina Roma la que había perecido." Tan grande, dicen, fue la locura con la que estaba poseído este emperador. Este relato inspiró el cuadro de John Williams Waterhouse: Los favoritos del emperador Honorio y la obra de Friedrich Dürrenmatt Romulus der Große (Rómulo el Grande). El reinado de Honorio
Honorio instaló al principio su capital en Milán, pero cuando los visigodos invadieron Italia en 402, trasladó su capital a la ciudad costera de Rávena.
En el 402 y el 403 Estilicón rechazó las incursiones de los visigodos de Alarico. A consecuencia de estas invasiones Honorio trasladó en 402 la capital de Milán, más expuesta, a Rávena, cuya defensa se veía facilitada por estar rodeada por un anillo de pantanos y de sólidas fortificaciones. No obstante, si bien la capital era fácil de defender, su situación no era propicia para que las fuerzas romanas protegieran la Italia central de las incursiones bárbaras. La necesidad de defender Italia obligó a Estilicón a desguarnecer la Galia.
Fuentes, evidencias y puntos discutidos
El acontecimiento más notable de su reinado fue el asalto y saqueo de Roma ocurrido el 24 de agosto de 410 por los visigodos bajo el mando de Alarico. La ciudad había estado bajo el asedio de los visigodos desde poco después de la defenestración y posterior ejecución de Estilicón. Los consejeros de Honorio eran duchos en las intrigas palaciegas, pero incapaces de dirigir un ejército que combatiera eficazmente a Alarico, y la falta de un general fuerte que pudiera controlar el ejército romano, formado ya principalmente por bárbaros, dio pocas oportunidades a Honorio para atacar directamente a los visigodos. Por todo ello adoptó la que, aparentemente, era la única estrategia posible: esperar pasivamente el agotamiento de los visigodos, e ir movilizando al tiempo las tropas de las que disponía. Lamentablemente, esta actitud de Honorio fue vista como un signo de debilidad e indecisión, tanto por sus contemporáneos como por los historiadores posteriores.
Honorio era hijo del emperador Teodosio I y de Elia Flacila. Tenía un hermano mayor, Arcadio, y una hermana, Elia Pulqueria, muerta a temprana edad. Teodosio lo nombró nobilissimus puer y le concedió el consulado en el año 386, cuando Honorio contaba sólo con dos años de edad. Honorio se reunió con su padre en Roma en el 389 y regresó a Constantinopla en el 391.
Al ser Honorio todavía menor de edad, se confió la regencia a Estilicón, un general de origen vándalo. Estilicón quiso asegurar su posición mediante lazos familiares, disponiendo el matrimonio del joven emperador con su hija María (año 398). Se conserva un epitalamio escrito para la ocasión por el poeta de la corte Claudiano. Tras la muerte de María, Honorio contrajo matrimonio con otra hija de Estilicón, Termancia (año 408).
En el 405 un ejército bárbaro (godos, vándalos, suevos, burgundios y alanos) mandado por el ostrogodo Radagaiso invadió Italia, llevando la devastación al corazón del Imperio de Occidente hasta que fue derrotado por Estilicón en el 406.
Interpretación, influencia y legado
Si este plan se pudo llevar a cabo es quizás debatible, especialmente porque él se privó de varios oficiales expertos, promoviendo solamente a los católicos; en todo caso fue sobrepasado por los acontecimientos. Minados por el hambre, algunos defensores abrieron Roma a Alarico. La ciudad no había estado bajo control de una fuerza extranjera desde la invasión de los galos unos ocho siglos antes.
En el 392 murió Valentiniano II, augusto de Occidente, y poco después el magister militum de origen germano Arbogasto elevó al trono a Eugenio (Flavius Eugenius), por entonces magister scriniorum (jefe de la cancillería). Teodosio simuló inicialmente aceptar al nuevo colega, pero luego, el 23 de enero de 393, proclamó a Honorio, que entonces tenía diez años, augusto de Occidente,2 asociándolo al trono tal como había hecho diez años antes con Arcadio y enfrentándolo directamente con Eugenio. El 6 de septiembre de 394 Eugenio fue derrotado en la batalla del río Frígido. En ese mismo año Teodosio convocó a Honorio a la corte de Milán.
Durante el reinado de Honorio el Imperio de Occidente se vio sometido a grandes fuerzas desintegradoras, ya fueran exteriores, protagonizadas por invasiones bárbaras, o internas, motivadas por las rebeliones de usurpadores (las fuentes contemporáneas citan hasta nueve).
El 31 de diciembre del año 406 un ejército de alanos, suevos y vándalos atravesó la frontera e invadió la Galia. Estos pueblos se trasladaron a Hispania en el 409.
Preguntas frecuentes sobre terribles tiempos del emperador Honorio
¿Cuál es la clave para entender terribles tiempos del emperador Honorio?
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La reconstrucción atiende a cronología, fuentes y contexto. Las cifras o interpretaciones discutidas no se presentan como certezas absolutas.




