La Conspiración de la pólvora o Gunpowder de HBO

en

Gunpowder es una miniserie dramática histórica de las productoras Kudos y Thriker Films para la cadena británica BBC One. La serie, de tres episodios, se estrenó en Reino Unido en BBC One el 21 de octubre de 2017.

En la web de reseñas cinematográficas Rotten Tomatoes, la serie ha obtenido una tasa de aprobación del 67%, basada en 21 reseñas, con una puntuación media de 5,9 sobre 10.12​ En Metacritic, que usa una valor normalizado, la serie tiene una calificación de 63 sobre 100, basada en 10 críticas, que indica unas «reseñas generalmente favorables».

Las reacciones iniciales al primer episodio estuvieron salpicadas de quejas de espectadores por ciertas escenas de tortura, desnudez y desentrañamiento, a pesar de que la emisión comenzó diez minutos después del fin de la franja horaria infantil de las 21:00. No obstante, también se lo describió como «un muy buen drama»

Ambientada en la Conspiración de la pólvora (en inglés, Gunpowder Plot), en el Londres de 1605, sus creadores fueron Ronan Bennet (novelista y guionista), Kit Harington (actor y productor) y Daniel West (actor y escritor). Está protagonizada por Kit Harington, que es un descendiente directo de su personaje Robert Catesby. J. Blakeson se encargó de la dirección.

En febrero de 2017, la BBC anunció el encargo de la serie, que sería realizada por Ronan Bennett, Kit Harington y Daniel West, escrita por Ronan Bennett y producida por Kudos. En la serie actúan Kit Harington, Peter Mullan, Mark Gatiss y Liv Tyler. El rodaje comenzó a finales de febrero de 2017.

Entre otras localizaciones de rodaje estaban el East Riddlesden Hall del National Trust y la Abadía de Fountains, junto con atracciones turísticas como el Oakwell Hall, el Castillo de Ripley, el Haddon Hall, Abadía de Kirkstall, Abadía de Bolton, el Puente de Lendal en el centro de la ciudad de York y el famoso Páramo Ilkley. El Beverley Minster representó el fastuoso esplendor del Palacio de Westminster.

¿Qué era la Conspiración de la pólvora?

La conspiración de la pólvora (en inglés: Gunpowder Plot) fue un complot fallido organizado por un grupo de provinciales católicos ingleses (Robert Catesby, Guy Fawkes) para matar al rey Jacobo I, a su familia y a la mayor parte de la aristocracia protestante explosionando las Casas del Parlamento durante la Apertura de Estado (5 de noviembre de 1605). Los conspiradores habían planeado secuestrar a los infantes reales, no presentes en el Parlamento, e incitar una rebelión en las Midlands.

Esta medida pretendía ser la señal para un gran levantamiento de los católicos ingleses, descontentos por las severas medidas penales adoptadas contra ellos, que finalizaría con la instalación de un rey obediente al Papa en el trono inglés. Realizados los preparativos, el Gobierno descubrió la conjura, que acabó con la ejecución de la mayor parte de los conspiradores y sirvió de pretexto para un endurecimiento de las medidas anticatólicas. El complot de la pólvora fue uno de una serie de tentativas de asesinato fracasadas contra Jacobo I, que siguieron al Complot Principal y al Complot ¡Adiós! de 1603. Muchos[cita requerida] creen que la conspiración de la pólvora fue parte integral de la llamada Contrarreforma católica.

El 5 de noviembre de cada año, se celebra en el Reino Unido, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Terranova, Canadá, San Cristóbal y Nieves, algunas partes de Estados Unidos y antiguamente en Australia el fracaso del complot. Allí se conoce como la Noche de Guy Fawkes, la Noche de la Hoguera y la Noche de los Fuegos Artificiales. El descubrimiento a tiempo de la conspiración (5 de noviembre de 1605) impidió el derrocamiento de la dinastía protestante de los Estuardo, personificada en Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia, y la entronización de un monarca católico, previsiblemente su hijo el príncipe Carlos, debidamente instruido en los dogmas católicos.

Historia de una Conspiración

Gunpowder nos muestra como el 26 de marzo de 1604, Robert Catesby, Thomas Winter y John Wright se reunieron secretamente para intentar acabar con la represión anglicana. Unas semanas después, Catesby invitó a un cuarto conjurado, Guy (Guido) Fawkes, a entrevistarse con el condestable de Castilla, Juan de Velasco, que se hallaba en Londres para negociar un tratado de paz con Inglaterra, después de 20 años de guerra entre las dos naciones, que sería firmado en el tratado de Somerset ese mismo año.

Fawkes tenía una larga experiencia en las artes de la guerra, habiendo luchado en los Países Bajos en un regimiento de exiliados católicos ingleses bajo estandarte español. El plan consistía en colocar unas cargas de pólvora en los sótanos del Parlamento para hacerlas estallar en la próxima ceremonia de apertura. Al año siguiente se sumaron al proyecto otros cinco personajes: Thomas Bates, John Grant, Robert Keyes, Robert Wintour y Christopher Wright. Posteriormente, se juntaron sir Everard Digby, Ambrose Rookwood y Francis Tresham para costear parte de la operación.

Los doce conspiradores alquilaron una dependencia en los sótanos del Parlamento, donde poco a poco fueron almacenando 36 barriles de pólvora, aguardando a que el rey abriese oficialmente las puertas del Parlamento, a principios de octubre de 1605, para hacerlos estallar. Pero una epidemia de peste obligó a aplazar la ceremonia hasta el 5 de noviembre.

Diez días antes, un noble católico, William Parker, barón de Monteagle y cuñado de Tresham, recibió una carta anónima en la que se le advertía del peligro que corría al asistir a la ceremonia del rey. Quizás fuera Tresham el autor de la misiva, o acaso Robert Cecil, conde de Salisbury, conocedor desde hacía meses del plan de magnicidio y organizador más que probable, con su equipo de espías e infiltrados, de un contracomplot dirigido a descabezar definitivamente la «hidra jesuítico-católica-romana».

El 4 de noviembre, Salisbury dio orden al jefe de seguridad para que registrase el edificio del Parlamento. Allí encontraron a Guy Fawkes ultimando los preparativos para la voladura. Historiadores afirman que no reveló los nombres de sus cómplices, otros dicen que sólo algunos. Sin embargo, no cabe duda alguna de que fue torturado brutalmente.

Tras esto, algunos de los conspiradores fueron detenidos y ejecutados en el acto. Otros, como el propio Robert Catesby, huyeron de Londres, pero fueron poco a poco siendo apresados o asesinados por la guardia inglesa. Tresham murió poco después en la Torre de Londres. Sometidos a juicio los demás, entre ellos Fawkes, fueron ejecutados «en el mismo lugar que habían planeado demoler», frente a Westminster, siguiendo la costumbre con los traidores: «Colgándoles del cuello sin dejarles morir, seccionándoles los genitales, echándolos al fuego ante sus propios ojos y, hallándose aún vivos, destripándoles y arrancándoles el corazón antes de decapitarles y despedazarles. Luego se expondrían ante el público las cabezas clavadas en picas y serían arrojados los restantes trozos a los pájaros para su alimento». Para asistir a las ejecuciones hubo que pagar entradas como a cualquier otro espectáculo de masas; Fawkes evitó tal destino saltando de la escalera del patíbulo con la soga al cuello, rompiéndose el cuello en el acto.

Aunque el sótano donde se almacenó la pólvora desapareció en el incendio de 1834, desde aquel 5 de noviembre de 1605 la guardia del Parlamento ha seguido registrando el edificio todos los años como preámbulo a la ceremonia de apertura por el monarca —actualmente, la reina Isabel II—, más por conservar la tradición que como precaución, existiendo métodos más modernos para contrarrestar cualquier tipo de atentado.

Comentarios

comentarios