La Batalla de Vellica, cuando Roma sometió a los Cántabros

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Las guerras de los Cántabros, fueron unos enfrentamientos que tuvieron lugar del año 29 a. C. al 19 a. C.

La Guerras Cántabras fueron entre el Estado romano y los distintos pueblos astures y cántabros que habitaban territorios conocidos ya por los antiguos romanos como Asturiae n 1​ y Cantabri n 2​ en el noroeste de la península ibérica, en regiones coincidentes en su mayor parte con las actuales comunidades autónomas de Asturias y Cantabria.

La Batalla de Vellica se disputó en el año 25 a. C., en el marco de las guerras cántabras, entre los Cántabros pobladores de la zona y varias legiones romanas comandadas por el emperador César Augusto. Su ubicación más aceptada se encuentra en una llanura junto al Monte Cildá, en Olleros de Pisuerga (Palencia).

En el siglo I a. C., el Imperio romano comenzó su asalto definitivo a los territorios dominados por cántabros y astures, llevado a cabo en persona por el emperador César Augusto, las denominadas guerras cántabras.

Sub occasu pacata erat fere omnis Hispania, nisi quam Pyrenaei desinentis scopulis inhaerentem Citerior adluebat Oceanus. Hic duae validissimae gentes, Cantabri et Astures, inmunes imperii agitabant.
En el occidente estaba ya en paz casi toda Hispania, excepto la parte de la Citerior, pegada a los riscos del extremo del Pirineo, acariciados por el océano. Aquí se agitaban dos pueblos muy poderosos, los cántabros y los astures, no sometidos al Imperio.

Lucio Anneo Floro, historiador romano del siglo I.

Según las narraciones de Floro y Orosio, a los pies de Vellica, en el llano, se desarrolló en el año 25-26 a. C. una monumental batalla entre romanos y cántabros que culminó con la toma de la ciudad, en la que intervino el propio emperador.6​7​ Posiblemente este emplazamiento se refiera a la llanada de Mave, que es donde otros historiadores sitúan la batalla.​ A diferencia de otros enfrentamientos, en esta ocasión los cántabros decidieron enfrentarse al enemigo en campo abierto, quizás por carecer de armas y víveres para resistir el asedio del castro.

Esta conquista fue llevada a cabo por la poderosa Legio IIII Macedonica, establecida en Segisama Iulia (actual Sasamón) como antesala del asalto al Castro de Monte Bernorio, cuyo asedio, en función de los vestigios hallados, guarda algunas diferencias con el de Cildá. Es posible que también interviniera en la batalla, dada su envergadura, la Legio IX Hispana.​ A la conquista de la ciudad siguió su destrucción por parte de las fuerzas romanas.

En la Tierra de Cildá

Cildá fue habitado por los cántabros desde el siglo I a. C. Fue Claudio Ptolomeo (II,6,51) el primero en mencionar Vellika entre los pueblos cántabros.​

Importantes autores, como Schulten, García Guinea e Iglesias Gil han situado en Monte Cildá la ciudad de Vellica.​ También según Joaquín González Echegaray esta ciudad correspondería con la fortificación de Monte Cildá, «donde apareció una inscripción que cita al clan de los Vellicum», y que «tuvo que ser conquistada por los romanos al penetrar desde el sur, después del castro de Peña Amaya y antes de Monte Bernorio».​

Igualmente se ha sugerido que Vellica y Bergida son la misma ciudad, con diferentes interpretaciones.​ Otra opción aceptada es la de que la ciudad se encontraba en el llano contiguo (Mave) y el castro era un puesto defensivo

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