Las Valkirias, las guerreras del Valhalla

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¿Quienes eran las temibles y hermosas valkirias de la mitología nórdica?

Las valquirias o valkirias  cuyo nombre significaba selectoras de caídos en el combate, eran  deidades femeninas menores que servían a Odín bajo el mando de Freyja ; Las vírgenes guerreras enviadas por Odín a rescatar a los caídos en batalla para conducirlos al Valhalla, donde preparan las mesas y les escancian la hidromiel.

El propósito de las Valkirias era era elegir a los más heroicos de aquellos caídos en batalla y llevarlos al Valhalla donde se convertían en einherjer. Esto era necesario, ya que Odín precisaba guerreros para que luchasen a su lado en la batalla del fin del mundo, el Ragnarök. Su residencia habitual era el Vingólf, situado al lado del Valhalla. Dicho edificio contaba con quinientas cuarenta puertas por donde entraban los héroes caídos para que las guerreras los curasen y deleitarán con su belleza y donde también «sirven hidromiel y cuidan de la vajilla y las vasijas para beber».

Parece, sin embargo, que no existía una distinción muy clara entre las valquirias y las nornas. Por ejemplo, Skuld es tanto una valquiria como una norna, y en la Darraðarljóð, las valquirias tejen las redes de la guerra. De acuerdo a la Edda prosaica Gylfaginning,:

Odín les manda valquirias a todas las batallas. Asignan la muerte a los hombres y gobiernan la victoria. Gunnr y Róta [dos valquirias] y la norna más joven, llamada Skuld, siempre cabalgan para elegir quién deberá morir y para gobernar las matanzas.

Además, la licencia poética permitió que el término ‘valquiria’ se aplicase asimismo a mujeres mortales en la poesía en nórdico antiguo, o citando la Skáldskaparmál de Snorri Sturluson en lo que respecta a la utilización de varios términos para las mujeres:

Las mujeres también son llamadas metafóricamente por los nombres de las Asynjur o de las valquirias o las nornas.

Gugr. Rota, Norn, Skuld y otras cinco desempeñan esta función, siendo la más conocida Brunilda, que por desobedecer a Odín perdiese la inmortalidad y fuese desposada por Sigfriedo, el hombre sin miedo, como se relata en la leyenda de los Nibelungos. Los guerreros del Valhalla, los Einherjar, esperan la llegada de la Batalla Final, alimentándose de la carne del jabalí Saehrimnir.

Un héroe a punto de morir sabe que una valquiria vendrá en su búsqueda para llevarlo a la morada de Odín, lo que lo hace feliz. Los nórdicos consideraban una vergüenza morir de vejez o enfermedad, pues eran un pueblo valiente y guerrero, si llegaban a saber que iban a morir sin combatir entonces ellos por si solos se hacían heridas en el cuerpo con la esperanza de que Odín los aceptara como guerreros héroes.

A diferencia de todos los demás paraísos prometidos por las religiones del hemisferio oriental- su atractivo, su placer prometido (además de estar en presencia de Odín) era estar en compañía de los correligionarios, comiendo y luchando, alternativa e incesantemente. Nunca se habló de placer sensual que no fuera banquete, o lizas con heridas que restañaban automáticamente, al llegar de nuevo la hora de comer.

Estaban las nueve robustas y sanas Valkirias, las virginales amazonas de la guerra, despojadas de sus armaduras y vestidas de blanco, para cumplir con su único deber: atender a los comensales, Llevándose fuentes llenas de tajadas de jabalí y jarras de hidromiel, para que renovaran fuerzas y se pusieran a combatir a fondo, sin rencor, hasta que les llamaran para la cena.

 

Las Valkirias al servicio de los dioses.

Snorri Sturluson considera a las Valkirias, en la misma categoría que las diosas menores, pues comenta tras hablar de las Asynyur:

Hay otras a las que les corresponde servir en el Valhalla, llevar las bebidas, tener la mesa dispuesta y mantener las jarras llenas.

Estas gentes se llaman Valkirias. Odín las envía a todas las batallas, donde eligen a los hombres destinados a morir y deciden quién obtendrá la victoria. Gúdr, Róta y la menor de las Nornas llamada Skuld cabalgan siempre para seleccionar los muertos y ordenar el combate.

Algunos de sus nombres son: Hacha del Tiempo, Furiosa, Guerrera, Hierro de Hueste, Destructora de Planes, Portaescudo, etc, su apariencia se asemejaría a la de las amazonas. Ellas podían “ordenar la lucha” y decidir la victoria y la derrota. La diosa Freya también tiene sus Valkirias a quienes comanda.

El significado del nombre Valkiria, es “seleccionadora de los que murieron violentamente” no es privativo de las lenguas escandinavas puesto que se presenta también en inglés antiguo con la forma Wälcyrge (walcyrge, walcrigge). Hay también una locución escandinava, Kyósa val, “elegir a los matados”, cuyo significado no se conoce con certeza.

Snorri Sturluson en el Edda en verso describe a las Valkirias como un tipo doméstico de mujer belicosa, que tanto sirve bebidas en la morada como cabalga espléndidos corceles, armada de punta en blanco, en los terrenos de lucha. El Grimnismal incluye una lista de las Valkirias y explica cómo llegan los héroes al Valhalla sin la intervención de estas, la conclusión a la que llegamos es que ya en esa época había opiniones diferentes a cerca de cómo llegaban los muertos al lugar de elección.

Los Glosarios rimados o Zulor ofrecen otras dos listas de nombres de valkirias; la primera contiene nueve, relacionados al parecer con los hados o Norns, y en la segunda veitinueve. En ambas se dice de ellas que son las Valkirias o Doncellas de Odín; su íntima dependencia de él y su cabalgar por tierra son significativos.

El Hákonarmál, que se supone compuesto más de treinta años después que Beowulf , es más fiel a la antigua concepción de las valkirias.

Su protagonista, el rey Hákon el bueno, era hijo adoptivo del monarca inglés Athelstan, el vencedor de Brunanburg. Le mataron los hijos de Gunnhildr. En el poema Göndul y Skögul reaparecen como Valkirias que le conducen al Valhalla personas dignas y nobles, armadas de punta en blanco, montadas en altos caballos, dirigiendo la lucha a tenor de las órdenes de Odín. El Hákonarmál empieza: El Padre de los Dioses envió a Göndul y Skögul a elegir un campeón regio, del linaje de Yngvi, que entrase al servicio de Odín, valiente en el Valhalla.

Se da la batalla y Hákon recibe una herida mortal: El rey estaba con la espada desenvainada, el escudo mellado y la coraza perforada. Muy poco alentaba el espíritu de los destinados al Valhalla. Göndull habló, dijo apoyándose en su lanza: “El ejército de los Äsir crece, ahora Hákon con una gran hueste es enviado a los Poderes celestiales.” Vencido, el soberano oyó a las Valkirias charlando en sillas de sus caballos, bizarra prestancia tenían bajo los cascos, con los paveses al hombro.

Hákon dijo: ¿Por qué, Skögul, así mudasteis ayer la lucha? ¿No merecimos otro trato de los dioses? Skögul respondió: Así lo dispusimos; que tú ganaras el campo y que tus enemigos huyesen. Pero las dos debemos galopar al verde solar divino -gritó la poderosa Skögul-Odín ha de saber que un gran rey acude a verle cara a cara.

En Helgakvida Hyörvardssonar. Aquí las doncellas no eligen a los muertos, sino que desempeñan un papel de custodios, llevando a buen puerto las naves de Helgi: había tres naves en fila; una doncella cabalgaba al frente, calado el casco y blanca por completo; al encabritarse sus caballos, de sus crines se desprendían rocíos para los profundos valles, granizos para los bosques altos, donde los hombres tienen sus cosechas.

Hlökk, la Gritadora, Göll, la Aulladora y Skögul  la Furiosa

La crudeza de las Valkirias es mucho más acusada en el poema escáldico Darradarlyód, el lay de los Dardos, en el que las Valquirias tejen la trama de la guerra, este poema es relativamente tardío debió ser compuesto después de 1014 fecha de la batalla de Clontarf, a la que se refiere.

Las Valkirias que se llaman así mismas amigas de Odín, cuentan el poema, hablan de una amplia urdimbre, tejida sobre lanzas, en las que pasan una trama roja. el tejido victorioso gotea sangre “llueve sangre”. La urdimbre se compone de tripas de hombre, lastradas con cabezas humanas, y las lanzaderas son flechas.

Las Valkirias, que tejen antes de que la batalla empiece, se llaman Hlidr, Hyörzrimul, Sangríd, Svipul, Gunnr y Göndul, y dicen con entera claridad:

Eige Valkyryor vigs um kosti: Nosotras las Valkirias, podemos ordenar la batalla, tras lo cual gritan:

¡Cabalguemos a lo lejos, a los lomos desnudos de nuestras monturas, empuñando las espadas!

El comienzo de la Leyenda

Se dice que el origen de las valquirias no se encuentra documentado en los textos existentes, pero muchas de las valquirias más conocidas tenían padres mortales. Hoy en día se cree que las valquirias originales eran las sacerdotisas de Odín que oficiaban los sacrificios rituales, en los cuales los prisioneros eran ejecutados («llevados a Odín»). Para cuando fue compilada la Edda poética, a finales del siglo XII o principios de XIII, estos rituales habían dado inicio a leyendas sobre doncellas guerreras sobrenaturales que tomaban parte activa en los conflictos humanos, decidiendo quién debía vivir y quién morir.

En los poemas mitológicos de la Edda poética las valquirias eran deidades sobrenaturales de ascendencia desconocida. Son descritas como doncellas escuderas que cabalgan en las filas de los dioses o sirven los tragos en el Valhalla; se les dan nombres significativos, como Skǫgul/Skögul («lucha, furia»), Hlǫkk/Hlökk («estruendo de batalla») y Gjǫll/Göll («grito de batalla»).

Sin embargo, en los cantos heroicos eran descritas como bandas de mujeres guerreras, entre las cuales solo se nombraba a la jefa. Ésta era invariablemente una mujer humana, la hermosa hija de un gran rey, a pesar de compartir algunas de las habilidades sobrenaturales de sus compañeras anónimas. En el primero de los tres cantos de Helgi, Helgi Hjörvarðsson es abordado por una banda de nueve valquirias, cuya jefa era Sváva, la hija de un rey llamado Eylimi. En el segundo y tercer canto, las valquirias son guiadas por Sigrún, la hija del rey Hogni. Posteriormente, se casa con el héroe Helgi Hundingsbani y da a luz a sus hijos. La más famosa de las valquirias, Brynhildr, es también una princesa humana. En la Sigrdrífumál (La balada de la que trae victoria) nunca se la nombra, siendo llamada simplemente Sigrdrífa (“la que trae victoria”), y solo hay indicios de que no era una deidad; más aún, no se habla de su ascendencia. Sin embargo, en el pasaje correspondiente en la Saga Volsunga, se la identifica como Brynhildr, la hija del rey Budli (también se identifica a Sigrdrífa con Brynhildr en otro canto heroico, Helreið Brynhildar, o La cabalgata de Bryndhildr a Hel).

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