El significado Simbólico de las Serpientes

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La representación más conocida de este símbolo es el caduceo médico, que  es un símbolo del comercio o la medicina (en función del país). Originalmente hacía referencia a una vara de olivo adornada con guirnaldas, pero en su forma clásica es una vara rodeada de dos serpientes enroscadas y ascendentes, usualmente coronada con un par de alas. 

En Egipto todas las serpientes eran sagradas y la reencarnación de Apofis, excepto la cobra, que representaba al Sol. En Egipto la cobra (uraeus) era un símbolo de resurrección, siendo el animal protector de los faraones, y en la ciudad de Buto eran veneradas por su carácter benéfico.

En algunos países el caduceo es usado como símbolo de la medicina, error que deriva de la similitud con la vara de Esculapio, el símbolo que representa a la medicina, el cual solo consta de una vara y una serpiente enrollada en ella, pero este símbolo que generalmente se atribuye a Grecia, es en realidad mucho más antiguo y tiene significados mucho más oscuros.

En el relato Bíblico de Adán y Eva en el Jardín del Edén. El antagonista del Señor Dios, quien tuvo la culpa de que aquellos adquieran el “conocimiento” (la capacidad de procrear) fue la Serpiente Nahash en hebreo.

Hay muchas mitologías al respecto, yo sólo voy a poner algunos ejemplos. En general el judeo-cristianismo ha representado por su influencia semítica a la serpiente como la encarnación del mal, pero no en todas las culturas recibe esta calificación e incluso es representada como un símbolo de conocimiento (aunque en judeo-cristianimos esto es negativo), y de benefactor para la humanidad.

Es sin duda, un símbolo de un partido dentro de la guerra espiritual que anuncian todas las culturas o mitologías existentes, desde que el mundo tiene memoria… 

Mitología Griega

El caduceo fue regalado por Apolo a Hermes, quien le regaló a su vez la flauta de Pan, también llamada siringa. Según el himno homérico a Hermes y la Biblioteca mitológica del Pseudo-Apolodoro, parece que deben distinguirse dos báculos, que luego fueron unidos en uno: primero, la vara de heraldo ordinaria​ ​ y segundo, la vara mágica, como las que otras divinidades también poseían.3​ ​ Los lazos blancos con los que la vara de heraldo estaba originalmente adornada habrían sido cambiados por artistas posteriores por las dos serpientes,4​ ​ aunque los propios antiguos las justificaban bien como vestigio de alguna característica del dios, bien considerándolas representaciones simbólicas de la prudencia, la vida y la salud. En épocas posteriores, el caduceo fue adornado también con un par de alas, expresando la rapidez con la que el mensajero de los dioses se movía de un lugar a otro.

A veces se confunde el caduceo con la vara de Esculapio, usada como símbolo de la medicina. También tiene cierta similitud el caduceo con la copa de Higía, uno de los símbolos más conocidos de la profesión farmacéutica.

Mitología Egipcia 

Era una serpiente gigantesca, indestructible y poderosa, cuya función consistía en interrumpir el recorrido nocturno de la barca solar pilotada por Ra y defendida por Seth, para evitar que consiguiera alcanzar el nuevo día. Para ello empleaba varios métodos: atacaba la barca directamente o culebreaba para provocar bancos de arena donde el navío encallara. Todo ello tenía sólo una finalidad: romper la Maat, el «orden cósmico».

Apofis representaba el mal, con el que había que luchar para contenerlo; sin embargo, nunca sería aniquilada, sólo era dañada o sometida, ya que de otro modo el ciclo solar no podría llevarse a cabo diariamente y el mundo perecería. Para los antiguos egipcios era necesario que existiese el concepto del mal para que el bien fuera posible.

Según el escritor, articulista y egiptólogo Martí P. Coronado la batalla entre estas dos fuerzas antagónicas se debía llevar hasta sus últimas consecuencias, porque de su resultado dependía el futuro de Egipto. En caso de que Ra no saliese victorioso, las aguas del caos primigenio volverían a anegar la tierra y el reino de los dioses y el Maat desaparecerían para siempre. Poco a poco, el viaje de la Barca del Sol Nocturna iba llegando a su fin, pero el momento de mayor tensión siempre se producía durante el amanecer, cuando la lucha entre las fuerzas del caos y las del orden llegaba a su punto más alto, en un enfrentamiento en el que, invariablemente, resultaba victorioso el dios del sol.

Mitología Judeo Cristiana, Sumeria y New Age

 

En el Libro del Génesis o Bereshit ―el primer texto de la Biblia― la serpiente representa la mentira y es opuesta a YHWH.

Este término tiene otros dos significados : “el que conoce los secretos” y ” el que conoce el cobre”. Estos otros significados o juegos de palabras se encuentran también en el epíteto sumerio de Enki, BUZUR, que significa “el que resuelve secretos” y “el de las minas de metal”. De ahí que se haya sugerido en varios libros que en la versión sumeria, la original, la Serpiente fuera Enki. Su emblema era el de las dos serpientes entrelazadas; era el símbolo de centro de culto, Eridú, de sus dominios africanos en general y de las pirámides en particular; y aparecía en la ilustraciones sumerias sobre sellos cilíndricos de los acontecimientos descritos en la Biblia.

¿Que podía representar el emblema de las Serpientes entrelazadas símbolo de la medicina y la salud hasta nuestros días? La respuesta nos la da la Ciencia moderna, a través del descubrimiento de la estructura de doble hélice de ADN: las serpientes entrelazadas emulaban la estructura del código genético, los conocimientos secretos que permitieron a Enki crear a El Adán, y más tarde, conceder a Adán y a Eva la capacidad de procrear.


Moisés invocó el emblema de Enki, como señal de curación cuando hizo una nahash nehosheth (una serpiente de cobre) para detener una epidemia entre los israelitas. La implicación del cobre en el triple significado del termino y la elaboración de una serpiente de cobre por parte de Moises, ¿se debería a algún factor desconocido acerca del cobre en el campo de la genética y la curación?


Así se indica, de hecho, en unos experimentos recientes llevados a cabo en las Universidades de Minnesots y St. Louis. 

Se demostró que el nucleico radioactivo cobre-62 es un “emisor de positrones” muy valioso en la reproducción del flujo sanguíneo, y que otros compuestos de cobre pueden transportar fármacos hasta las células vivas, incluso hasta las células cerebrales.
El Jörmundgander o Jörmungandr, también llamada la “Serpiente de Midgard” (Miðgarðsormr en nórdico antiguo, Midgårdsormen en sueco y danés moderno), es una gigantesca serpiente que ronda Midgard (o Midgård) hasta el día del Ragnarök. Es un monstruo masculino. Tiene al dios Loki como padre y a la gigante Angrboda como madre, y cuando los Æsir se enteraron de este ser maligno engendrado por tan terribles padres, y vieron con su don de la adivinación las cosas terribles que haría, decidieron encargarse del monstruo. Odín lo lanzó al mar que rodea Midgard, donde quedará atrapado hasta el Ragnarök, el día de la destrucción total.1​ ​ Jormundgander creció tanto que mordiéndose la cola podría abrazar toda la Tierra. Se le conoce también por ello en los idiomas escandinavos como “jordens band“, esto es, “cinta del mundo”. El nombre aparece con varias grafías alternativas en la literatura nórdica: Jormagund, Jormugand, Jormangund, Jormungandr, Jǫrmungandr, y Jörmungandr. Las variaciones dependen de los criterios utilizados para interpretar las vocales en las runas, así como el deseo de utilizar la ortografía de los lenguajes nórdicos modernos.

La etimología del nombre en nórdico antiguo es la siguiente: (1) jörmun (relacionada al sajón antiguo “Irmin”, proto-germánico *ermunaz) que significa “grande, exaltado, enorme, importante”. Esta raíz se encuentra en numerosos nombres propios (p. ej., Ermengarde, Arminius);  gandr o ganðr (relacionada al inglés “wand”, bastón o vara flexible, y a “to wind”, torcer o doblar, proto-germánico *gandaz or *wandaz) es un nombre poético masculino que describe un objeto mágicamente poderoso o un ser imbuido con ese poder. ​ El objeto normalmente asociado a gandr es pues una vara. Es el nombre usado a veces para describir el bastón o lanza de Odín; la raíz forma la primera parte de nombres propios conocidos como Gandalv, nombre que Tolkien tomaría prestado para su Gandalf.​ ​ En consecuencia, jormungandr significa literalmente “el gran bastón”, en el sentido de un objeto mágico muy grande y poderoso.

Desovado por Loki, dios del mal, sus espirales se extendían por la tierra hasta donde la vista podía alcanzar, y su horrorosa cabeza de dragón y su interminable cuello sobresalían por encima de la tierra y las montañas como un pilar escamoso color ébano coronado por el semblante mismo de la muerte. Apenas si hubo sorpresa, entonces, cuando esta aparición temerosa fue llevada ante los Aesir y Odín el Sabio lo expulsó al océano más profundo.

Pero, aunque había desaparecido de su vista, Jormungander no dejó de existir. Al contrario. En la profundidad de su acuoso dominio, mucho más lejos de los reinos de los dioses y los hombres, se hizo mucho más grande, hasta que finalmente sus poderosas espirales rodearon el globo, con sus fauces mordiendo su cola como un Uróboros. Y aquí estaría destinado a permanecer hasta Ragnarok, el Día de la última Batalla. Ese día se enfrentaría al más poderoso de los Aesir – Thor, dios del trueno.

El enemigo de Jörmungander era el dios Thor. Destacan tres mitos en los cuales se muestran sus enfrentamientos.

Mitología Americana

Según la Cosmogonía Náhuatl, el dios Iztauhqui-tezcatlipoca (Quetzalcóatl) es uno de los cuatro hijos de los dioses primordiales llamados Ometecuhtli y Omecíhuatl, bajo el relato de la creación del universo, de los cuales representan las esencia masculina y femenina de la creación, por lo que Quetzalcóatl simboliza la vida, la luz, la sabiduría, la fertilidad y el conocimiento, así como patrón de los vientos y del día, es el regidor del Oeste con el nombre de Tezcatlipoca Blanco. Con el tiempo, otros mitos se vinieron integrando para pasar de ser un dios creador de la humanidad hasta un rey histórico de la ciudad de Tula, o bien como otro dios solar al lado de su hermano Huitzilopochtli, interpretándose así con este mito, el traslado que realiza el Sol a través de los cielos, desde el amanecer hasta el atardecer por sus regidores y hermanos Tlahuizcalpantecuhtli y Xólotl, que junto con ellos, es hijo de Mixcóatl y Chimalma.

Para la cultura azteca y otras civilizaciones mesoamericanas, el dios era hermano de Tezcatlipoca. Para los toltecas, también eran rivales. Sea como sea, ambos eran considerados como el Ser Supremo. La combinación Quetzal-coatl contiene los siguientes significados, todos relativos a las funciones de Quetzalcóatl en la teología tolteca: “serpiente con plumas”, “doble precioso”, “ave de las edades”, “gema de los ciclos”, “ombligo o centro precioso”, “serpiente acuática fecundadora”, “el de las barbas de serpiente”, “el precioso aconsejador”, “divina dualidad”, “femenino y masculino”, “pecado y perfección”, “movimiento y quietud”. Quetzalcóatl era también importante para la civilización teotihuacana.

Mitología Africana

Abuk es la primera mujer según la mitología dinka. Los dinka representan a Abuk como una serpiente, un animal asociado a la mujer en muchas culturas africanas por su inteligencia, pero también está asociada a la luna, las ovejas y los jardines. En algunas narraciones se asocia al dios de la lluvia, Deng, y en otras es la creadora del dios de la lluvia y la fertilidad, Danka. Es la única deidad femenina de la mitología dinka.1

Los dinka creen que el Creador hizo a Abuk y Garang, el primer hombre, con la rica arcilla que abunda en Sudán del Sur. Una vez creados, fueron metidos en una gran vasija. Cuando el Creador abrió la vasija, ambos cobraron vida como dos hermosos seres, salvo que la mujer era mucho más pequeña de lo que había pensado, como una habichuela. Entonces, fue colocada en un depósito lleno de agua un tiempo, para que absorbiera el agua como una esponja y alcanzara el tamaño deseado.

El Creador, Nhialac, les dio únicamente un grano diario para comer. Abuk decidió que se comería el grano en días alternos, y el otro lo plantaría. El dios de la lluvia, Deng, se asoció con ella para hacer crecer las cosechas. Abuk y Garang tuvieron dos hijos y una hija, Ai-Yak, aunque otras narraciones añaden otras dos diosas, Candit y Nyaliep. En otras narraciones del mismo mito en que Abuk es la creadora de los hombres, aparece un personaje llamado Lwal Dujarrok que interviene en la ruptura entre el cielo y la tierra.

Abuk y Garang empezaron a producir mucho más grano del necesario para evitar el hambre en el futuro, pero Abuk creó un azadón tan grande que golpeó al Creador con el mango, y éste se retiró de la Tierra. Envió un pájaro llamado atoc para que cortara la cuerda que unía el cielo con la Tierra, y dejó a los humanos solos, a merced de la enfermedad y la muerte.

Los dinkas adoran a Abuk como la primera mujer y la primera madre y celebran festivales en su honor.

Mitología Oriental

En todo el Extremo Oriente y Oceanía, existía un dualismo cosmológico oponiéndose dos principios, por una parte la luz, el sol y el fuego, por otra parte la oscuridad, la luna y el agua. Generalmente, un pájaro representaba al primer principio. En China, se trataba de un cuervo. El pájaro solar es uno de los temas privilegiados de la dinastía Shang, la primera dinastía china cuya existencia se certifica por medio de la arqueología. Una serpiente, como un animal acuático, representaba al segundo principio. La madre de Shun, uno de los soberanos míticos de China, pertenecía al clan de la serpiente, y su padre pertenecía al clan del pájaro. Por lo tanto, Shun era resultante de la unión de los dos principios. Este mito ilustra también el totemismo de la antigua sociedad china, según el cual cada clan tenía un animal antepasado, así como la exogamia, que exigía que los esposos fueran provenientes de clanes diferentes.

Xiè era el antepasado de Shang y su madre se llamaba Jiandi. Un día, fue a bañarse con sus sirvientes en el río de la colina oscura. Un pájaro negro (probablemente una golondrina o un cuervo) pasó llevando un huevo multicolor en su pico. Lo dejó caer. Jiandi lo tomó y lo puso en su boca, pero lo tragó por descuido. Tras esto, concibió a Xie. En este relato, se trata de una forma particular de la unión de los dos principios cósmicos, puesto que este mito hace intervenir por una parte al agua y a la oscuridad, y por otra parte un pájaro.

El Kundalini y la Mística oriental

Dentro del marco del hinduismo, la kundalini es una energía intangible representada simbólica y alegóricamente por una serpiente -o un dragón-, que duerme enroscada en el muladhara (el primero de los siete chakras o círculos energéticos, ubicado en la zona del perineo). Se dice que al despertar esta serpiente, el yogui controla la vida y la muerte.

La kundalini es considerada como la energía primordial o shakti que llega a desarrollarse en plenitud al reunirse en el atma (alma) con el Brahman.

Varias doctrinas utilizan este concepto de la kundalini: el yoga, el tantra, el budismo, el taoísmo, el sijismo y el gnosticismo.

Mediante la práctica del yoga, la serpiente kundalini subiría verticalmente a través de la columna vertebral hasta el vertex craneal, atravesando todos los chakras, hasta alcanzar la cima de la cabeza. Sería una energía evolutiva, y según el grado de activación en el individuo, condicionaría su estado de conciencia.

Según el yoga la kundalini tiene su base en el muladhara; comúnmente se encuentra “dormida”, enrollada tres veces y media alrededor de él (en el perineo). De modo que, tras conseguir la apertura de los chakras, puede ser despertada con técnicas como el tantra y el Kundalinī yoga. La finalidad del kundalini yoga es, por tanto, despertar a la kundalini y “desenroscarla”, dirigiéndola hasta el sahasrara (el chakra superior) para generar un samādhi, “iluminación” o síntesis entre la energía en potencia o Sakti y el Brahman en un punto virtual que los practicantes de yoga denominan bindu; en el budismo la iluminación o gnosis no es llamada “samadhi” sino nirvaṇa o despertar espiritual.

En términos tántricos se habla de unir el cuerpo y el espíritu, en un intento de integrar los dos principios opuestos de materialidad y espiritualidad. En el marco del hinduismo, estos principios serían Shiva (el principio masculino o conciencia espiritual) y Sakti (principio femenino o energía material).

Para llegar a este estado, la kundalini deberá atravesar mediante bandhas tres “nudos” o granthis principales:

El primero es el “nudo” o granthi de Brahmā,​ ​ en el primer chakra. El segundo es el nudo de Visnú, en el chakra del corazón. El tercero es el nudo de Shiva, en el entrecejo.

En la medida en que la conciencia penetra el primer nudo, se empiezan a soltar los apegos a todas las sensaciones, los nombres y las formas de las cosas.> Se establece una nueva relación con los sentidos y las sensaciones que se perciben a través de ellos.

Antes de penetrar este nudo, cada sensación atrapa la mente, la cautiva, la distrae y para el practicante es difícil meditar o incluso estarse quieto.

Finalmente, se llega a la tercera puerta, en el sexto chakra. En este nudo se entrelazan idapingalashushumna y los demás nadis (ríos).

Según algunas religiones orientales, cuando la kundalini se activa, el ser humano obtiene la iluminación (llamada en el hinduísmo: samādhi), estado evolutivo en que se trascendería la vanidad y se desarrollaría la supraconciencia y el amor universal.

 

Carl Jung  y su Psicología evolutiva

“La serpiente es un símbolo del inconsciente creativo”.

(…) “Representa el calor del alma, el fuego de la pasión, y por lo tanto representa una etapa más intensa de desarrollo.
~ Carl Jung, Los sueños, Seminario infantil, páginas 364-365.


(…) “Si se toma el símbolo en su sentido más profundo, la sombra es la cola saurio invisible que el hombre todavía arrastra tras de sí. Amputada con cuidado, se convierte en la serpiente de curación de los misterios”.
~ Carl Jung; La integración de la personalidad.


(…) “Si buscamos nuestra conexión con la serpiente llegamos a la médula espinal y que apunta al alma animal del hombre que le lleva a la oscuridad del cuerpo, en el instinto que uno se reúne en forma animal en el mundo exterior.
~ Carl Jung, Psicología moderna, página 200.


(…) “La serpiente toca los instintos más profundos del hombre. Desde tiempo inmemorial se pensó estar en posesión de grandes secretos”…
~ Carl Jung, El sueño, Seminario infantil, páginas 248-251.


(…) “La idea de la transformación y la renovación por medio de la serpiente es un arquetipo bien fundamentada. Es la curación.
~ Carl Jung, CW 7, Par 184.


(…) “El ánima también tiene afinidades con los animales, que simbolizan sus características. Por lo tanto ella puede aparecer como una serpiente o un tigre o un pájaro”.
~ Carl Jung, CW 9i, párr. 358.


(…)”El curandero puede transformarse en todo tipo de animales”.
~ Carl Jung; Cartas Vol. 1; Páginas 363-365.


(…) ” La serpiente, en la presencia simultánea de todos los tiempos, es uno de los símbolos de la sabiduría. Cualidades de sabiduría de la curación, renovación y regeneración.
El aspecto o el poder de la serpiente de perder su propia piel fácilmente podría ser un recordatorio de nuestra inherente potestad de ser reparadores de nuestras formas de nuestros caminos espirituales o misiones de paz.
La serpiente arrastrándose por la tierra con la cara de la Humildad y la capacidad de tragar su propia cola se convierte en otro símbolo circular de la Sabiduría como Totalidad o Infinito”.
~ Carl Gustav Jung – Líbido, los símbolos y las transformaciones.

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(…) “La serpiente es la esencia terrenal del hombre del que no es consciente.
Su carácter cambia de acuerdo con los pueblos y las tierras, ya que es el misterio que fluye hacia él desde el nutritivo tierra-madre.
El terrenal (loci numen) separa pensamiento y placer en el hombre, pero no en sí mismo. La serpiente tiene el peso de la tierra en sí misma, también su capacidad de cambio y la germinación de la que todo emerge”.
~ Carl Jung, El Libro Rojo, Página 247.


(…) “Incluso la persona iluminada sigue siendo lo que es, y nunca es más que su propio ego limitado antes de Aquel que habita dentro de él, cuya forma no tiene fronteras cognoscibles, que lo abarca en todos los lados, insondable como los abismos de la tierra y el vasto como el cielo”
~ Carl Jung, Libro de Job, Párr. 758.


(…) “La serpiente representa la libido introvertida. A través de la introversión es fertilizada por Dios, inspirada, creada y regenerada. ”
~Carl Gustav Jung -Líbido, los símbolos y las transformaciones.

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