Castellón durante La Reconquista

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Castellón durante La Reconquista; En la convulsa época musulmana quedó marcada por una diseminación de la población por toda la Plana, destacando un grupo de alquerías denominadas Fadrell.

En los años de El Cid, el Reino de Aragón, conquistaría las tierras situadas hasta el río Mijares, convirtiéndose Castellón en un importante punto estratégico, dado que eran los primeros territorios costeros conquistados por los aragoneses.

Pedro I, El Reino de Aragón y El Cid

El rey Pedro I de Aragón ordenaría abandonar estos territorios para volver a su reino a protegerse de los musulmanes.

Entre los años 1093 y 1103 Aragón, aliado del Cid en el Levante, dominó las plazas de Culla, Oropesa, Miravet6​, Montornés​ y Castellón de la Plana. Lo confirman no solo las crónicas, sino también la Historia Roderici y los diplomas suscritos por los tenentes de estas fortalezas.8​9​ Se conserva un documento de julio de 1100 de Pedro I de Aragón, donde se titula rey de Aragón, Pamplona, Sobrarbe, Ribagorza, Culla, Oropesa y Castellón. En ella concede a «mio cid Muño Muñoz» el castillo de Azafaz, la villa de Ova y se mencionan los tenentes levantinos: Ortí Ortiz, que tiene la honor sobre Monroig, Culla y Oropesa; y el citado Muño Muñoz, que se encarga de la tenencia de Castellón, Monroig sobre Montornés y Azafaz.

El 4 de junio de 1094 heredó el trono de Aragón y de Pamplona. El reinado de Pedro I significó la expansión del territorio aragonés en sus tramos central y oriental, llegando hasta la Sierra de Alcubierre y los Monegros.

Conquistó Huesca en (1096), después de derrotar a Al-Musta’in II de Zaragoza en la batalla del Alcoraz. Combatió al lado del Cid en la batalla de Bairén (1097) derrotando a los almorávides, que habían acudido con un importante ejército mandado por Muhammad ibn Tasufin con objeto de recuperar para el islam Valencia, que había sido conquistada por el Campeador.

Más tarde tomó Barbastro (1101), Sariñena e intentó tomar Zaragoza. Sitió Tamarite de Litera (1104) y reglamentó el fuero de los infanzones. Consolidó la supremacía militar de las tropas cristianas sobre las musulmanas, muriendo, según Iglesias Costa, lo más probablemente entre el 27 y el 30 de septiembre de 1104, en el Valle de Arán,​ si bien Ubieto Arteta no precisa el día y la sitúa en el mes de septiembre de 1104.

Llegada Jaime I de Aragón, el Conquistador

En 1233 las tropas del rey Jaime I, que habían conquistado Burriana, conquistaron los territorios castellonenses y se los repartieron en señoríos, perteneciendo a su tío abuelo Nuño Sancho el que se situaba entorno al Castillo de Fadrell. Tras la muerte de Nuño Sancho, el castillo pasó, cedido por el rey, a su otro tío abuelo por parte de su mujer, el infante Pedro de Portugal.

Villa de Burriana

La plenitud de la villa se sitúa en torno al siglo IX, cuando se convierte en una importante plaza árabe que recibía el nombre de Medina Alhadra o Ciudad Verde, por su situación en medio de la Plana. Aquella plaza fuerte, de muralla circular, se incorporó a la civilización occidental cristiana tras su conquista por el rey Jaime I de Aragón en 1233. En 1348 el rey Pedro IV de Aragón concede el privilegio de que la senyera de Burriana sea acrecentada con una franja azul y tres coronas. En 1542, como consecuencia de la posición antiagermanada de los cargos públicos de Burriana, Carlos I concedió un Privilegio donde ampliaba la concesión a los sellos y escudos de la villa.

Las Revueltas de los Mudéjares

Mudéjar es un término que deriva de la palabra árabe que significa «doméstico» o «domesticado» que se utiliza para designar a los musulmanes que permanecieron viviendo en territorio reconquistado por los cristianos, y bajo su control político, durante el proceso de avance de los reinos cristianos hacia el sur (denominado Reconquista), que se desarrolló a lo largo de la Edad Media en la península ibérica.

Tras las revueltas mudéjares de 1247, la Plana quedó deshabitada, y los cristianos empezaron a bajar al llano para tomar posesión de las tierras que les habían sido donadas. Así, en 1248, sin los permisos necesarios, comenzaron a bajar para habitar las alquerías abandonadas de la Plana.

Establecimiento Urbano

Posteriormente, en 1250, el rey otorgó los permisos necesarios para la donación de casas y tierras en la Plana a los habitantes, estableciéndose el principal núcleo de población en la alquería de Benárabe. Pero hasta el 8 de septiembre de 1251, el rey no entregó a su lugarteniente Ximén Pérez de Arenós, la autorización para trasladar la villa a cualquier lugar apropiado dentro de su término. Tradicionalmente, se sitúa la fecha del traslado en el tercer domingo de Cuaresma de 1252, celebrándose desde entonces la romería que sería después el origen de las actuales fiestas de la Magdalena.7​ La nueva villa fue fundada presumiblemente sobre un camino ya existente, que vendría a ocupar el trazado de la actual Calle Mayor y rodeada por una acequia que repartiría el agua entre las huertas.

Capitalidad, Siglo XIV

A principios del siglo XIV, la villa fue elegida capital de la Sotsgovernació dellà Uxó, territorio coincidente con la actual provincia de Castellón salvo por la comarca del Alto Palancia y el condado de Almenara. En 1329, el hijo del rey Jaime II de Aragón, Alfonso IV, entregó la villa a su futura esposa Leonor de Castilla como dote de boda, provocando el rechazo por parte de la población castellonense a este señorío. Tras la huida de doña Leonor a Castilla, el rey Pedro IV, se vio obligado a restablecer la ciudad a la corona, pero tan pronto como pudo, restituyó el señorío en favor del Conde de Trastamara Enrique, que al ser proclamado rey de Castilla en 1336 vendió la villa al patrimonio real.

En 1366, el labrador Perot de Granyana encontró la estatuilla de la Virgen del Lledó, a la que pronto se la rendiría culto y se le construiría una ermita en el lugar donde fue encontrada. Dos años después, en 1368, el rey Pedro IV, proclamó a su segundo hijo Martín Conde de la Plana, dándole varias villas, entre ellas las de Castellón, como señorío. La villa se opuso a volver a formar parte de un señorío y cerró las puertas de sus murallas el día que Martín iba a tomar posesión de la misma. Martín desistió en su empeño de entrar en la ciudad y concedió perdón a la villa por el hecho sucedido, volviendo la villa a ser incorporada a la Corona.

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